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Las desigualdades mundiales se siguen acentuando y continúan dividiendo a las sociedades de los países desarrollados como de los países en desarrollo. Para proseguir con nuestra serie de artículos sobre las desigualdades, después de nuestras “Siete buenas razones de luchar contra”, hoy presentamos: Cinco soluciones para reducirlas en todo el mundo.

crea PROPONER UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS

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© Lambert Coleman / AFD

 

En opinión de Anda David, especialista en temas de desigualdades en la Agence Française de Développement (AFD), “una persona que tiene acceso a la educación va a tener mayores oportunidades de trabajo y mayores posibilidades de recibir un salario correcto”. “Falta que pueda recibir una educación de calidad”, agrega Rohen D’Aiglepierre, economista especialista en educación y empleo en la AFD.

En efecto, el sistema educativo puede agravar las desigualdades si desde un principio no se concibe para hacerles frente de manera correcta. Ése es especialmente el caso en Francia, según lo que indica un informe del Consejo Nacional de Evaluación del Sistema Escolar (Cnesco), publicado en 2016. “En algunos países se ha desarrollado un doble sistema educativo, uno con escuelas públicas para los pobres y otro con escuelas privadas para los ricos”, señala Rohen d’Aiglepierre.

Una educación de calidad requiere, antes que nada, maestros suficientemente numerosos y que estén calificados. También debe denunciar todo estereotipo presente en los manuales escolares y debe favorecer la diversidad social con escuelas formadas por alumnos de distintos orígenes y situaciones. «Con el tiempo, nuestra sensibilidad hacia las personas que frecuentamos en la escuela cambia”, señala Rohen d’Aiglepierre.

Además, para facilitar el acceso al sistema educativo es necesario que su costo sea abordable -en especial para las familias pobres-, que los establecimientos escolares se localicen cerca de los hogares y que las instalaciones no sean disuasivas para algunos alumnos -por ejemplo, para las adolescentes cuando no tienen acceso a baños separados.
   
Sin embargo, para que esos cambios contribuyan efectivamente a reducir las desigualdades, se debe prescindir de todo “rociado de igualdad”, insiste Rohen d’Aiglepierre. “Cuando se aplica la misma acción en todo el país, es potencialmente factible aumentar las desigualdades. Es necesario proceder caso por caso teniendo por objetivo la equidad y no la igualdad”.

 

creaFORTALECER LA PROTECCIÓN SOCIAL

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© Didier Gentilhomme / AFD

 

Para reducir las desigualdades otra solución consiste en crear (o fortalecer) programas de protección social, con la finalidad de redistribuir una parte de las riquezas a las poblaciones más frágiles: pobres, jubilados, discapacitados, madres de familia, desempleados, enfermos…

En efecto, la protección social dista mucho de ser una generalidad en el mundo: 4 mil millones de personas carecen de todo tipo de ayuda financiera, según destaca un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Las políticas de protección social son fundamentales para reducir la pobreza, las desigualdades y para fomentar un crecimiento inclusivo”, analiza Isabel Ortíz, directora del Departamento de Protección Social de la OIT.

Sin embargo, en su opinión, eso no significa dar una limosna a los más vulnerables: “Se trata de sistemas integrales, especialmente concebidos y aplicados con el objetivo de mejorar la productividad invirtiendo en los trabajadores y en sus hijos que representan la mano de obra del futuro, de preservar el consumo nacional aumentando el ingreso de los hogares, así como de reducir la inestabilidad política, de promover la paz y la cohesión social”. En otras palabras esta protección es benéfica para toda la sociedad.

 

crea MEJORAR EL SISTEMA FISCAL

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© Julien Girardot / AFD

 

Las políticas implementadas en diferentes países han probado que una reforma del sistema fiscal puede reducir las desigualdades fiscales.

Muchos países se limitan a aplicar impuestos de manera indirecta, por medio del IVA, de aranceles aduaneros o de impuestos sobre el tabaco. El problema es que esos impuestos se aplican a todos, y afectan en especial a los más vulnerables que gastan una mayor parte de sus ingresos en productos de consumo corriente”, destaca Anda David.

Primera solución: gravar la renta de manera progresiva. “Eso consiste en definir diferentes niveles de gravamen, en función de los ingresos personales, lo que permite una contribución más justa a los ingresos del Estado”. 

Segunda opción: reducir las ventajas fiscales. “Eso permite recaudar más impuestos y procura mayores ingresos al Estado, que podrá eventualmente utilizarlos para promover programas de protección social”, explica Anda David. 

En ese mismo sentido, luchar contra la evasión fiscal permitirá recuperar ingresos perdidos, y eventualmente aligerar la carga fiscal que pesa sobre los hogares.

 

crea AYUDAR A LOS PAÍSES POBRES A ADAPTARSE AL CAMBIO CLIMÁTICO

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© Paul Kabre / AFD

 

El calentamiento del planeta genera una profunda injusticia, a nivel de los individuos como de los países: los mas pobres son los que más padecen sus efectos (aumento de las temperaturas, sequías e inundaciones más frecuentes, elevación del nivel de los océanos) – a pesar de haber poco contribuido a estos desajustes. 

Y a todo ello se suma la menor capacidad de adaptación de los países menos desarrollados, y la agravación de tensiones y dificultades preexistentes generadas por el cambio climático, destaca en el blog ID4D Céline Guivarch, investigadora del Centro Internacional de Investigación sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Cired, por sus siglas en francés).

«De esta manera, la repartición de los daños vincula estrechamente cambio climático y temas de desigualdades que resultan hoy sumamente apremiantes”, advierte. Para reducir esta desigualdad, es necesario ayudar a los países vulnerables a prepararse. Se han generado varias iniciativas como el Fondo Verde Climático, un instrumento de la ONU que ya reúne 4 mil millones de euros de inversiones financieras provenientes de los países desarrollados, o el mecanismo “Adapt’Action” de la Agence Française de Développement, que permite brindar un apoyo técnico a los países afectados.

 

crea FACILITAR EL ACCESO DE LAS MUJERES A LOS METODOS ANTICONCEPTIVOS

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© Pierre Terdjma / AFD

 

En varias regiones del mundo, la fecundidad ocupa un lugar importante en la construcción de las desigualdades mujeres-hombres. “En África Subsahariana, en ocasiones las mujeres tienen que abandonar muy pronto la escuela para casarse, o bien se embarazan cuando todavía están escolarizadas. De esta manera acumulan menor capital humano y pierden oportunidades profesionales”, destaca Mathias Kuepie, investigador de la AFD. 

¿La solución? Que puedan tener control de su propia fecundidad, mediante un libre acceso a los medios anticonceptivos. “Pero si la sociedad o el marido lo desaprueban, seguirá siendo un problema, dice Mathias Kuepie. Por lo tanto, es necesario que la disponibilidad de los medios anticonceptivos se acompañe de un discurso positivo, explicando la importancia para las mujeres de consagrarse a algo más que tener hijos”.

Pero hay motivos de esperanza: en Níger, país con la tasa de fecundidad más alta del mundo, el propio presidente de la República decidió intervenir – con el apoyo de la AFD- para favorecer el acceso de las mujeres a los métodos anticonceptivos.


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