Preguntas Frecuentes

Respuestas a sus dudas sobre el grupo AFD
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Francia, París, sede de la AFD, Goulard
¿Cuál es la función de la Agence française de développement (AFD) ? ¿Cómo se financia? ¿A quiénes benefician sus acciones? Aquí puede consultar las respuestas a las “preguntas más frecuentes” sobre nuestro Grupo.

Misiones

nuestra misión, clase, Senegal
¿Qué es la AFD?

La Agence Française de Développement (AFD) es la institución pública que lleva a la práctica la política de Francia en materia de ayuda al desarrollo y de solidaridad internacional. La ayuda al desarrollo es uno de los tres pilares de la acción exterior del país, junto con la diplomacia y la defensa. Con nuestra misión contribuimos al progreso económico, social y medioambiental de los países de renta baja y de renta media.

Esta misión se concretiza por medio de préstamos, de donaciones, de conocimientos compartidos o bien de asesoría técnica. Éstos últimos se enfocan a proyectos con impactos sociales y medioambientales en diversos campos: cambio climático, biodiversidad, paz, educación, urbanismo, salud, sectores digitales… En todos los casos, el objetivo final es mejorar la vida cotidiana de la población y preparar el futuro. En ese sentido, los financiamientos de la AFD representan inversiones solidarias de ayuda al desarrollo.
  
Más información sobre la ayuda al desarrollo       
 

¿Porqué la AFD invierte en el extranjero en lugar de hacerlo en Francia?

El cambio climático, los conflictos, la contaminación, las epidemias no respetan fronteras. En un mundo en el que todo lo que sucede del otro lado del planeta tiene un impacto de este lado, en nuestras vidas, redunda en interés de todos que el planeta sea más estable; que las desigualdades retrocedan y que la naturaleza sea preservada.

Un ejemplo de ello: la gran miseria que aún prevalece en el Sahel ha permitido que prosperen grupos terroristas, los cuales constituyen una amenaza directa para Francia y para sus habitantes. La respuesta de la AFD a este problema es firme y se basa en ambiciosos programas de ayuda al desarrollo, en particular en materia de educación y de salud. Es una acción de largo y de corto plazo a la vez, indispensable para acabar con la pobreza, terreno fértil para todo tipo de inestabilidades.

Por otra parte, pensamos que ciertos recursos (agua, bosques, biodiversidad…) deben tener una gestión internacional, siguiendo el modelo de los bienes comunes. Estos recursos los comparte, gestiona y conserva a nivel colectivo una comunidad que concibe la propiedad como un uso y no como una apropiación. 

Participar en el desarrollo de los países emergentes significa contribuir al crecimiento de una economía que beneficiará, antes que nada, a los habitantes de los países involucrados pero que, de manera indirecta, también tendrá un efecto positivo sobre el empleo en Francia ya que generará nuevos mercados para nuestras empresas, dentro del estricto respeto de las reglamentaciones y de las normas locales. De manera más general, la política francesa de ayuda al desarrollo contribuye a la influencia y a la proyección de Francia en el mundo.
 

¿Porqué la AFD interviene en los países con regimenes no democráticos?

Pensamos que es fundamental apoyar a las poblaciones más expuestas a la pobreza, a las dificultades de acceso a los servicios de salud o a las consecuencias del cambio climático, en cualquier lugar del mundo en el que se encuentren, y cualquiera que sea el régimen político en el poder.

Además, el propósito es trabajar con las autoridades locales para apoyar las reformas relacionadas con la gobernanza y ayudar a aplicar los derechos humanos y sociales de manera más extensa.

Por último, la AFD no trabaja únicamente con los Estados. Más de la mitad de los financiamientos se otorgan a actores no estatales como empresas (Proparco, nuestra filial dedicada al sector privado), ONG y entidades locales (regiones, ciudades…) que llevan a cabo acciones para beneficio de la población, en especial cuando los Estados son frágiles o incumplen su cometido.
 

Recursos financieros

Preguntas frecuentes, Congo
¿Cuánto cuesta la AFD al contribuyente francés?

La AFD es un organismo público, pero no recibe ninguna subvención del Estado para su funcionamiento. La AFD se autofinancia, en gran parte gracias a su actividad de préstamos, y cada año entrega al Estado, su accionista, varios millones de euros en dividendos.

La parte de las actividades de la AFD dedicada a donaciones (alrededor de 15 por ciento del total), del Estado y de otros financiadores, como la Unión Europea, provienen directa o indirectamente del contribuyente francés. Ese dinero se entrega a la AFD que tiene la responsabilidad de distribuirlo para proyectos de fuerte impacto social y medioambiental.

El estatuto hibrido de la AFD, a la vez banco y agencia de ayuda al desarrollo, permite a Francia conducir una política de ayuda al desarrollo de fuerte impacto: útil para la población, para el planeta y para Francia. Todo ello al menor costo para el contribuyente.
 

¿De donde proviene el dinero de la AFD?

Alrededor de 85 por ciento de las actividades generales de la AFD corresponde a la adjudicación de préstamos para nuestros socios. Ese dinero se negocia únicamente a través de mercados financieros, en las condiciones ventajosas en las cuales pacta préstamos el Estado francés, sin que se tenga que recurrir al contribuyente.

Una parte de los intereses generados por esos préstamos financian los gastos de funcionamiento de la AFD: salarios del personal, gastos de viajes, funcionamiento de nuestras 85 agencias en el mundo, etc. Otra parte está prevista para incrementar nuestros fondos propios y para cubrir el riesgo de impagos. Por último, la AFD genera un resultado neto, bastante modesto si se compara con nuestro volumen de actividades. En 2018, esta suma fue de 145 millones de euros de los cuales 29 millones se entregaron al Estado y el resto se destinó a aumentar nuestros fondos propios. A diferencia de lo que se espera de un banco comercial, nuestra actividad no tiene por objetivo generar beneficios financieros.

El 15 por ciento restante de las actividades generales de la AFD es financiado por el presupuesto del Estado, de la Unión Europea y, en menor medida, de otros financiadores. Está destinado a donaciones, las cuales se utilizan para apoyar a los 19 países más pobres, enlistados así por el gobierno francés. En este rubro, nuestras intervenciones también corresponden a sectores prioritarios, identificados como tales por Francia y por los países concernidos: salud, educación, acceso al agua y saneamiento, agricultura, etc.
 

El dinero empleado en los programas ¿es realmente para provecho de las personas a las que está destinado?

La AFD financia programas de desarrollo o de asistencia técnica que son elaborados y llevados a la práctica por socios de reconocida capacidad en su sector de actividad (ONG, Estados, entidades locales, fundaciones, empresas, etc.), los cuales, además, han sido objeto de minuciosas verificaciones.

Cada programa financiado está ideado para beneficio de la población que más lo necesita en cada uno de los sectores de intervención: educación, salud, lucha contra el cambio climático, igualdad de género, acceso al agua, transportes, deporte, etc. Las inversiones también tienen un impacto positivo en el empleo local. La AFD da seguimiento a los proyectos, cuida que se efectúen de manera apropiada y dispone de procedimientos internos para interrumpir un programa o un financiamiento en caso de confirmarse hechos de corrupción o bien la no ejecución de las obras o de las iniciativas previstas.
 

Cambio climático

ferme éolienne d'Ashegoda, Etiopía
¿Financia la AFD programas que contaminan al planeta?

Los financiamientos de la AFD están condicionados al compromiso, por parte de cada promotor de proyecto, de implementar un procedimiento continuo y sistemático de evaluación medioambiental y social.

El objetivo es evaluar los impactos medioambientales y sociales de las operaciones, proponer medidas apropiadas para evitar impactos negativos, o cuando éstos sean inevitables, para mitigarlos o bien para compensarlos. También damos seguimiento a la aplicación de esas medidas durante la fase de ejecución de la operación y evaluamos a posteriori la eficiencia de las medidas propuestas (para más información sobre nuestra política de control de riesgos medioambientales y sociales).

Por otra parte, nos abstenemos de financiar proyectos contrarios a nuestros objetivos de desarrollo sostenible: centrales de carbón sin captura o sin almacenamiento de CO2, productos destructores de la capa de ozono, pesticidas, herbicidas, etc. (consulte nuestra lista de exclusiones).

Además, desde finales de 2017, nos comprometimos a convertirnos en la primera agencia de ayuda al desarrollo “100% Acuerdo de París”. En concreto, nos cercioramos de que cada programa financiado integre una perspectiva de bajo carbono y cumpla con los compromisos adoptados durante la COP21 por el país en el que se lleva a cabo. Un planteamiento ambicioso que requiere tiempo: no todos los programas de los países signatarios del Acuerdo de París han sido ya publicados o detallados. 

Asimismo, procuramos que al menos la mitad de nuestros financiamientos en los Estados extranjeros se destinen a proyectos de cobeneficio climático. Esos financiamientos deben generar una disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero más allá de cierto umbral o bien provocar impactos positivos en términos de adaptación al cambio climático.

Desde 2017, existe un mecanismo de atención a reclamos, disponible en internet, por medio del cual toda persona o grupo de personas afectada(o), desde un punto de vista medioambiental o social, por un proyecto financiado por la AFD, puede presentar un reclamo (in francés) . 
 

Transparencia

nota, hojas, pluma
¿Cómo se seleccionan los proyectos financiados por la AFD?

La AFD cuida que los proyectos seleccionados para dar respuesta a las solicitudes de sus socios beneficien a la población en sectores que correspondan a las prioridades de la política francesa de ayuda al desarrollo y de solidaridad: en particular el cambio climático, la reducción de las desigualdades, la salud y la educación.

En concreto, cuando llega a la AFD una solicitud de financiamiento, préstamo o donación, ésta se somete de manera sistemática a un proceso interno de validación a varios niveles: se emite un dictamen relacionado con el desarrollo sostenible, se efectúa un balance carbono, nuestros equipos especializados evalúan los planes de actividad del promotor del proyecto. El objetivo es evaluar los impactos, los riesgos, los puntos en los que hay que prestar atención. Es un procedimiento que dura varios meses.

Por último, la solicitud se somete al Consejo de Administración (formado por ediles, representantes de los ministerios y de la sociedad civil) antes de ser totalmente aprobada.

La AFD no financia ciertos proyectos debido a criterios éticos, reglamentarios, medioambientales y sociales. Para ello nos basamos en una lista de exclusiones y en nuestras políticas de desarrollo sostenible que corresponden a nuestros compromisos y a las prioridades de Francia en materia de cooperación y de solidaridad internacional.

En apego a su política de transparencia, la AFD es el primer banco de desarrollo bilateral que publica mensualmente la lista de los proyectos financiados.
 

¿Cómo verificar que se alcanzaron los objetivos?

En la fase preliminar del proyecto, los compromisos del promotor del proyecto se inscriben en el acuerdo de financiamiento firmado con la AFD.

Una vez lanzado el proyecto, para cerciorarse que los compromisos se están cumpliendo, nuestros equipos especializados le dan seguimiento basándose en informes proporcionados por el promotor del proyecto o bien por misiones que trabajan en el terreno. Al finalizar el proyecto, se realizan evaluaciones científicas (estadísticas locales, investigación de terreno, estudios independientes) para verificar que se han alcanzado los objetivos.

El 50 por ciento de nuestros proyectos serán evaluados de aquí a 2020. La AFD se esfuerza por incrementar el número de evaluaciones y, siguiendo su práctica invariable de aprendizaje, por sacar las correspondientes enseñanzas.
 

¿Quién da seguimiento y controla la actividad de la afd?

En nuestra calidad de institución pública, el Estado francés nos ha asignado atribuciones específicas en materia de acción política y estratégica. Las define el Comité Interministerial de Cooperación Internacional y de Desarrollo (CICID) cuyo Secretariado está a cargo de los ministerios de Europa y Asuntos Exteriores, de Economía y del Interior. El CICID se reúne generalmente una vez al año para definir la política francesa de ayuda al desarrollo.

Por su parte, la gobernanza de la AFD se basa en un conjunto de estructuras que garantizan un funcionamiento transparente y una gestión óptima. Su Consejo de Administración cuenta con seis representantes del Estado, cinco personalidades competentes, cuatro parlamentarios y dos miembros elegidos por el personal.  

Varias dependencias del Estado contribuyen a evaluar nuestra acción: Contraloría General de las Finanzas, Contraloría General de Relaciones Exteriores y Tribunal de Cuentas. Los dirigentes de la AFD también comparecen con regularidad ante las Comisiones de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional y del Senado. En nuestra calidad de institución crediticia, también nos controla la Autoridad de Supervisión Prudencial y de Resolución (ACPR, por sus siglas en francés), vinculada al Banco de Francia.

Además, desde hace varios años, la política de transparencia y de rendición de cuentas de la AFD se ha consolidado gracias a un portal de datos abiertos, y a la publicación del monto y de los objetivos de los financiamientos adjudicados. De esta manera, cada ciudadano puede estar al tanto de los programas y de los proyectos respaldados por la AFD.
 

¿Es la AFD un instrumento de la «Françafrique»*?

La AFD de ninguna manera interviene en el proceso político de los países en los que financia proyectos. No financiamos campañas electorales, ni apoyamos a ningún candidato ni a ningún régimen político.  

Además, los financiamientos de la AFD están totalmente “desvinculados”: lo cual significa que la ejecución de los proyectos no está condicionada a la selección de empresas francesas. Los programas financiados por la AFD son llevados a la práctica por empresas seleccionadas mediante licitación, ya sea a nivel nacional o internacional.
 
En general, cualquiera que sea el país o el continente, nos esforzamos por intervenir de manera totalmente transparente en todas nuestras actividades. 

*‘Françafrique’, es una combinación de palabras entre France (Francia) y Afrique (África) que, de manera peyorativa, alude a la influyente política francesa hacia los países africanos, en especial hacia sus antiguas colonias.