Adaptación y resiliencia al cambio climático: la hora de la emergencia

publicado el 16 Noviembre 2020
  • logo linkedin
  • logo email
Fiji mangroves with AFD project RESCCUE
En todo el mundo, y muy especialmente en los países más pobres, el cambio climático es una amenaza. Los expertos que participaron en la cumbre Finanzas en Común, celebrada los pasados 11 y 12 de noviembre, insistieron en la necesidad de escalar la lucha contra el cambio climático. Esta cumbre, que se organizó a distancia desde París, reunió por primera vez a los 450 bancos de desarrollo mundiales y contó con la presencia excepcional del ex Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, que evocó la importancia creciente de los desafíos climáticos.

Por si fuera necesario, el pasado jueves 12 de noviembre durante la cumbre Finanzas en Común, cuya organización anfitriona era la Agence Française de Développement (AFD), Ban Ki-Moon recordó que había llegado la hora de la movilización general: “Esta cumbre no podía haber llegado en un momento más oportuno, ahora que estamos explorando las formas de salvar la economía de manera sostenible”, insistió el Presidente del Consejo del Global Center on Adaptation (GCA) y ex Secretario General de las Naciones Unidas.

Una intervención que recibió el apoyo de los demás participantes de este encuentro de alto nivel organizado en torno al tema “Acelerar la inversión para la adaptación climática y la resiliencia”, Nick O’Donohoe, Presidente y Director General del CDC Group, Anne-Marie Trevelyan, ex Ministra de Desarrollo Internacional del Reino Unido y Nisreen Elsaim, activista miembro del Grupo Consultivo de la Juventud sobre los Cambios Climáticos


Leer también: Cumbre Finanzas en Común, todos nuestros artículos 



Esta última evocó un reciente viaje a su país natal, Sudán, en donde no pudo sino comprobar, una vez más, los innegables efectos del cambio climático: hace unas semanas, se abatieron sobre el país lluvias torrenciales y repentinas crecidas que destruyeron las viviendas de más de 800 000 personas : «Más de 100 000 casas fueron totalmente destruidas. Visité a las personas afectadas, y más de una tercera parte de ellas eran ya refugiados o desplazados interiores. Es terrible”, lamentó la joven.

« No va a parar» 

El cambio climático es cada vez con más frecuencia la causa de estos desplazamientos forzosos. Ahora bien, los fenómenos meteorológicos extremos podrían nuevamente privar de vivienda a esas poblaciones. “El cambio climático ha golpeado en dos ocasiones a esas personas”, destacó la activista. “Y eso no va a parar. Pienso que en el futuro nos golpeará no dos veces, sino cientos de veces”. Cientos de episodios de destrucciones provocadas en todo el mundo por las tempestades, las inundaciones, los incendios o la desertificación.

Las catástrofes relacionadas con el cambio climático se han casi duplicado en 20 años”, precisó en un mensaje video Amina Mohammed, Subsecretaria General de la ONU, y agregó que la comunidad internacional aún está “muy lejos” de alcanzar los compromisos del Acuerdo de París para lograr que el calentamiento global aumente menos de 2 grados. 

Jaha Dukureh and Amina Mohammed « Los que menos contribuyeron al problema -los más pobres y los más vulnerables- se encuentran en primera línea de la crisis climática y soportan sus efectos de manera desproporcionada”, recordó la diplomática.
 

No obstante, las comunidades vulnerables se movilizan. Los Pequeños Estados Insulares, como Kiribati y las Maldivas, plantan manglares y reconstruyen zonas húmedas para proteger las costas. En el Reino Unido, la barrera del Támesis protege de las marejadas ciclónicas y de las pleamares a más de 1.3 millones de personas así como a infraestructuras de gran valor.


Esfuerzos que rinden frutos

No obstante, las soluciones en los países en desarrollo aún son de un nivel modesto. Amina Mohammed (a la izquierda en la fotografía tomada durante las Jornadas Europeas para el Desarrollo, en 2018) lanzó un llamado a los gobiernos, a todos los niveles, para tomar en cuenta los riesgos climáticos “en todas sus decisiones financieras y políticas”. También exhortó a las empresas y a los Estados a proporcionar “un apoyo proactivo, preventivo y sistemático a la adaptación climática y ello, a gran escala”.
 
Una política voluntarista que ya empieza a dar frutos: “Actualmente, observamos que los fondos especializados para la adaptación climática están aumentando”, celebró Nick O-Donohoe.
Hay cada vez más oportunidades para invertir en mecanismos como la irrigación por goteo, que permite un uso más eficiente del agua, o bien en start-ups que crean softwares para ayudar a los agricultores a tener un mejor manejo de sus insumos y de su producción en función de las condiciones meteorológicas. No obstante, si queremos que esas iniciativas se intensifiquen, será necesario cooperar para canalizar los fondos hacia aquellos lugares en donde más contribuirán a marcar una diferencia. Estamos hablando de financiamiento para el desarrollo, de capitales concesionales”, dijo el dirigente de CDC Group.

Intervenir ahora que todavía es tiempo 

Según un informe del Banco Mundial, la inversión en las infraestructuras más resilientes en los países de bajos y de medianos ingresos tendría una rentabilidad de 4 dólares de beneficio neto por cada dólar invertido. A nivel mundial, eso corresponde a más de 4 000 millones de dólares. “Crear nuevas infraestructuras como edificios o carreteras resistentes al cambio climático no es mucho más costoso”, destacó Ban Ki-Moon.

Ya sea que hayan insistido especialmente sobre el empresariado, sobre la gobernanza o sobre las finanzas, todos los intervinientes coincidieron en un punto: es urgente reforzar las soluciones de resiliencia y de adaptación climática en el mundo. “El cambio climático no respeta fronteras”, concluyó Ban Ki-Moon. “Es un problema internacional que solamente se podrá resolver por medio de cooperación y colaboración internacionales. Debemos establecer una cooperación planetaria e intervenir ahora que todavía estamos a tiempo”, agregó.

Leer también