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Preguntas frecuentes
Respuestas a sus dudas sobre el grupo AFD
¿Cuál es la función del grupo Agence française de développement (AFD)? ¿Cómo se financia? ¿Quién se beneficia con sus acciones? Aquí puede consultar las respuestas a las “preguntas más frecuentes” sobre nuestro Grupo.
Comprender el papel de la AFD
Lo esencial
La Agence française de développement (Agencia Francesa de Desarrollo) es el banco público de desarrollo de Francia. Como instrumento de la política francesa de asociaciones internacionales, financia inversiones a largo plazo que satisfacen necesidades de sus socios, contribuyendo al mismo tiempo a los intereses estratégicos de Francia y de Europa. Además, interviene en el desarrollo de los territorios de ultramar franceses.
La Agence française de développement, fundada en 1941 bajo el impulso del general de Gaulle, es el banco público de desarrollo de Francia. Como instrumento de la política francesa de asociaciones internacionales, interviene en el marco de las prioridades establecidas por el Estado y en coordinación con las embajadas para financiar inversiones a largo plazo que respondan tanto a los desafíos de desarrollo que encaran los socios con los que coopera el Grupo AFD como a los intereses estratégicos de Francia y de Europa. También invierte, por cuenta del Estado, en el desarrollo de los territorios de ultramar franceses.
El Grupo AFD reúne tres entidades complementarias: la AFD, banco público de desarrollo de Francia, que financia principalmente al sector público y a las organizaciones de la sociedad civil tanto a escala internacional como en los territorios franceses de ultramar; Proparco, la institución francesa de financiamiento del desarrollo (IFD) dedicada al sector privado; y Expertise France, agencia pública de cooperación técnica cuya misión es reforzar las políticas públicas de los países socios.
El Grupo invierte en ámbitos muy concretos: acceso al agua y a la energía, salud, educación, transportes, agricultura, creación de empleos de calidad, apoyo a las empresas, compromiso en favor del clima y protección de la biodiversidad, apoyo a la paz, a la estabilidad y a la seguridad. Actúa en coordinación con las autoridades públicas, las colectividades, las empresas, las asociaciones y las poblaciones implicadas.
Los proyectos financiados e implementados por el Grupo AFD deben responder a tres objetivos: obtener resultados concretos para los socios financiados, contribuir a los intereses de Francia y enmarcarse en un modelo financiero responsable y sostenible.
Lo esencial
Francia financia proyectos de desarrollo en el extranjero por solidaridad, pero también para proteger a los franceses frente a desafíos que trascienden las fronteras (clima, salud, seguridad y estabilidad), defender sus prioridades diplomáticas y generar oportunidades económicas para las empresas francesas.
Porque algunos de los desafíos que afectan directamente a Francia no se detienen en sus fronteras. El cambio climático, las epidemias, las crisis alimentarias, la inestabilidad política o los desplazamientos forzados tienen efectos que trascienden los países donde aparecen.
De ahí que Francia invierta a escala internacional para prevenir las crisis, apoyar proyectos útiles para las poblaciones beneficiarias y establecer asociaciones duraderas. Esta política persigue a la vez objetivos de solidaridad, de estabilidad, de protección de los bienes comunes mundiales y de cooperación económica, científica y diplomática.
La AFD es uno de los instrumentos utilizados por el Estado para implementar estas prioridades. Interviene a petición de sus socios, en un marco fijado por los poderes públicos franceses y en contacto con las embajadas.
Lo esencial
La solidaridad y los intereses franceses son complementarios. La acción del Grupo AFD busca un triple beneficio: resultados para los socios, beneficios para Francia y un modelo financiero sostenible.
El Grupo AFD actúa de acuerdo con las prioridades fijadas por el Estado. Al invertir en la lucha contra el cambio climático, la protección de la biodiversidad, la salud mundial, la estabilidad de las regiones vecinas o el desarrollo económico, contribuye a prevenir crisis cuyas consecuencias conciernen directamente a los franceses.
Además, su acción refuerza las alianzas de Francia con numerosos países y favorece la proyección de su saber hacer, de sus empresas, de sus colectividades, de sus universidades y de su experticia pública. Así contribuye a la influencia de Francia y a la defensa de sus intereses en un mundo cada vez más interdependiente.
El Grupo AFD también genera repercusiones económicas positivas para nuestro país. Sus financiamientos movilizan a empresas francesas, que se beneficiaron de 12 000 millones de euros de repercusiones económicas entre el 2020 y el 2025. A modo de ejemplo, Poma, líder mundial del transporte por cable, interviene en líneas de teleférico en Medellín (Colombia). Suez Consulting está trabajando actualmente en el plan de acción climática de Brazzaville, en la República del Congo, financiado por la AFD a través de la facilidad Ciclia.
Los financiamientos de la AFD igualmente apoyan el empleo (las organizaciones de la sociedad civil francesas emplean a 50 000 personas en Francia) y la innovación, y contribuyen al desarrollo de los territorios de ultramar franceses.
Por último, el Grupo opera conforme a un modelo financiero sostenible que le permite financiar su acción de forma duradera y transferir cada año una parte de sus resultados al Estado.
Lo esencial
La AFD no actúa sola: sus misiones, sus prioridades y sus proyectos se desarrollan dentro de un marco definido por la ley y el Estado y están sujetos a reglas de gobernanza, de instrucción y de control.
Las misiones del Grupo AFD están establecidas por la ley y por el Código monetario y financiero. La Agencia y sus filiales desempeñan una misión permanente de interés público: contribuyen a la política de desarrollo del Estado en el extranjero y al desarrollo de las colectividades de ultramar francesas.
Posteriormente, los poderes públicos definen las prioridades. Se derivan, en particular, de la ley del 4 de agosto de 2021, de las decisiones del Consejo presidencial para las asociaciones internacionales (CPPI) y del Comité Interministerial de Cooperación Internacional y Desarrollo (CICID), de las orientaciones de los ministerios de tutela y del Contrato de Objetivos y de Medios (COM) suscrito con el Estado. En los países socios, las estrategias también se coordinan con las embajadas.
Los compromisos internacionales de Francia, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París, igualmente constituyen referencias. Por último, cada proyecto debe respetar las reglas internas de la AFD en materia financiera, jurídica, ambiental, social y de conformidad.
Lo esencial
Los equipos de la AFD se aseguran de la conformidad, la viabilidad y la eficacia de los proyectos. Posteriormente, todos los financiamientos se aprueban bajo la autoridad del Consejo de Administración, que incluye representantes del Estado, del Parlamento y de la sociedad civil.
Un proyecto no lo decide una sola persona. Surge de una necesidad identificada junto con un socio y debe enmarcarse en las prioridades de Francia, del país concernido y, cuando proceda, de la Unión Europea o de otro cofinanciador.
A continuación, los equipos de la AFD analizan el proyecto: examinan su utilidad, su factibilidad, su financiamiento, la capacidad del socio para llevarlo a cabo, los riesgos ambientales y sociales, las cuestiones de conformidad y los resultados esperados. Preparan un expediente completo para la instancia encargada de pronunciarse.
Finalmente, el financiamiento es aprobado por la instancia competente, según su naturaleza y su importe: Consejo de Administración, comité especializado o director general que actúa por delegación del Consejo de Administración. El Consejo de Administración incluye, entre otros, a representantes del Estado y a cuatro parlamentarios.
Lo esencial
El Estado fija el mandato y las prioridades del Grupo AFD. La AFD está controlada a varios niveles: por los ministerios que ejercen su tutela, su Consejo de Administración, el Parlamento, el Tribunal de Cuentas, sus dispositivos de auditoría y de conformidad, así como por la evaluación de sus proyectos.
La AFD está sujeta a controles a varios niveles. Está bajo la tutela del Estado, ejercida en particular por los ministerios encargados del desarrollo, de la economía y de los territorios de ultramar franceses. Su Consejo de Administración aprueba su estrategia, sus cuentas, sus riesgos y las principales operaciones dentro de su competencia.
En su calidad de sociedad de financiamiento, la Agencia está sujeta a un estricto control por parte de la Autoridad de Supervisión Prudencial y Resolución, especialmente en materia de gestión de riesgos, de trazabilidad de sus financiamientos y de lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo.
Su actividad es objeto de un examen independiente y muy frecuente por parte del Parlamento, el Tribunal de Cuentas, los auditores de cuentas y los órganos de inspección competentes. Además, los proyectos son objeto de un seguimiento continuo por parte de los equipos de la AFD en el terreno, de auditorías financieras sistemáticas, de balances exhaustivos realizados por los equipos operacionales al final del proyecto y de evaluaciones. La AFD también cuenta con mecanismos de transparencia y de reclamación.
Comprender sus financiamientos
Lo esencial
El 90 % de la actividad financiera del Grupo AFD corresponde a préstamos financiados mediante empréstitos en los mercados financieros. Los reembolsos e intereses de los prestatarios permiten que este modelo funcione, mientras que la AFD transfiere cada año una parte de su resultado al Estado.
La mayor parte de los recursos que la AFD moviliza para conceder préstamos procede de los mercados financieros: alrededor del 90 % corresponde a recursos que la AFD obtiene mediante endeudamiento, a través de emisiones de bonos. Estos empréstitos no tienen impacto en la deuda pública francesa y se reembolsan íntegramente gracias a los reembolsos y a los intereses pagados por los prestatarios de la AFD.
Asimismo, la AFD moviliza recursos de terceros procedentes de socios internacionales para financiar sus proyectos. En el 2025, se delegaron a la AFD 500 millones de euros en subvenciones, principalmente por parte de la Unión Europea (83 %), pero también del Fondo Verde para el Clima, la Alianza Mundial para la Educación y otros socios.
De manera muy minoritaria, el Estado también aporta recursos presupuestarios. Entre otras cosas, sirven para financiar donaciones y asistencia técnica, para permitir a la AFD otorgar ciertos préstamos en condiciones más favorables (bonificaciones), o para reforzar sus fondos propios.
Los reembolsos y los intereses pagados por los prestatarios contribuyen al funcionamiento del modelo financiero de la AFD. Por lo tanto, los importes comprometidos por la AFD no corresponden a una suma equivalente detraída cada año del presupuesto del Estado.
Por otra parte, la contribución presupuestaria del Estado debe considerarse a la luz del retorno financiero que este recibe con regularidad de la AFD: cada año, la AFD le abona una parte de su resultado en forma de dividendo. En el 2025, el resultado neto del Grupo AFD ascendió a 417 millones de euros. El 25 % de este resultado, es decir, un poco más de 104 millones de euros, se transfirió al presupuesto del Estado, con un fuerte aumento en los últimos años.
Lo esencial
El costo de la AFD para el presupuesto del Estado es muy inferior al volumen de financiamientos que concede: alrededor del 90 % de sus préstamos se financia con recursos obtenidos en los mercados financieros. Los recursos presupuestarios destinados a la AFD representan alrededor del 0,07 % del total del gasto público del Estado y de las administraciones públicas en el 2026. La capacidad de autofinanciamiento de la AFD le permite cubrir por sí misma la totalidad de sus gastos de funcionamiento.
Los financiamientos otorgados por el Grupo AFD no corresponden al monto desembolsado por el Estado: aproximadamente el 90 % de su actividad de préstamos se financia con empréstitos en los mercados, que luego reembolsan los clientes de la Agencia.
Los recursos presupuestarios destinados a la AFD e inscritos en la ley de finanzas del 2026 representan aproximadamente el 0,07 % del conjunto del gasto público del Estado y de las administraciones públicas en el 2026 (fuente: sitio web legifrance.gouv.fr). Estos recursos financian principalmente las donaciones destinadas a los países más pobres y los proyectos ejecutados por organizaciones de la sociedad civil, la experticia, determinadas garantías, préstamos concedidos en condiciones muy favorables a los países más vulnerables (bonificaciones), así como los aportes necesarios para garantizar la solidez financiera de la entidad. Cada año, la ley de finanzas debe confirmar esta cifra. Por otro lado, la AFD financia por sí misma la totalidad de sus gastos de funcionamiento con los ingresos de su actividad, especialmente con la tarificación de los préstamos que otorga.
Lo esencial
Los prestatarios reembolsan los préstamos. Este modelo permite al Grupo AFD financiar de manera sostenible nuevos proyectos de acuerdo con las prioridades fijadas por el Estado.
Sí se reembolsan, y con intereses. Las condiciones varían según el país, el beneficiario y la naturaleza del proyecto: algunos préstamos se conceden en condiciones de mercado; otros se benefician de condiciones más favorables, por ejemplo, de un plazo más largo o de un tipo de interés más bajo.
Como toda institución financiera, la AFD evalúa la capacidad de reembolso del prestatario antes de conceder el préstamo. Posteriormente, realiza un seguimiento de su ejecución y constituye provisiones para cubrir los posibles riesgos.
Por lo tanto, no hay que confundir un préstamo con una donación. El importe prestado no constituye un gasto transferido de forma definitiva: genera un derecho de cobro a favor de la AFD, ya que el prestatario debe reembolsar el importe recibido.
Lo esencial
Francia no concede nuevos préstamos soberanos cuando existe el riesgo de agravar el sobreendeudamiento de un país. Los financiamientos se adaptan a la situación de cada socio.
Cuando un Estado contrae un préstamo, el préstamo pasa a formar parte de su deuda pública. Por lo tanto, es necesario asegurarse de antemano de que esta deuda siga siendo sostenible y de que la inversión financiada genere beneficios duraderos. La AFD no concede préstamos a los Estados sin evaluar previamente su capacidad de reembolso basándose, por una parte, en los análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial y, por otra, en los de la OCDE. Las condiciones del financiamiento se adaptan a la situación del país, a la naturaleza del proyecto y al nivel de riesgo.
Francia aplica además una regla llamada «doctrina de endeudamiento sostenible». Solo autoriza la concesión de nuevos préstamos soberanos a los países de bajos ingresos cuando el FMI y el Banco Mundial consideran que presentan un riesgo bajo de sobreendeudamiento o, en caso de riesgo moderado, cuando han puesto en marcha junto con el FMI un programa de estabilización económica. La concesión de nuevos préstamos soberanos está prohibida en los países de bajos ingresos que presenten un riesgo alto de sobreendeudamiento, así como en las zonas geográficas donde la OCDE considere que el nivel de riesgo es máximo. En estas situaciones, se priorizan las donaciones u otros instrumentos, de acuerdo con las reglas y excepciones establecidas por el Estado.
Lo esencial
Los financiamientos del Grupo AFD pueden beneficiar a Estados y colectividades, pero también a establecimientos públicos, bancos, empresas privadas u organizaciones de la sociedad civil, según los proyectos. Por lo tanto, el dinero no va a parar sistemáticamente al presupuesto general de un Estado.
Según los proyectos, los financiamientos y los programas de cooperación técnica del Grupo AFD pueden beneficiar a Estados, a colectividades locales, a establecimientos públicos, a bancos de desarrollo, a instituciones financieras o a organizaciones de la sociedad civil.
Dentro del Grupo, Proparco se encarga del financiamiento y del acompañamiento del sector privado; Expertise France implementa programas de cooperación técnica en beneficio de los actores públicos, de la sociedad civil y del sector privado.
Lo esencial
El control no se limita a la decisión de financiar: abarca toda la duración del proyecto.
La AFD controla rigurosamente el buen uso de la totalidad de los financiamientos que implementa, de conformidad con las disposiciones aplicables al sector bancario.
Las condiciones de utilización de los fondos se definen en los contratos de financiamiento. Los desembolsos pueden realizarse en varias etapas y estar condicionados al avance del proyecto, a la presentación de justificantes o al cumplimiento de compromisos específicos.
Durante la ejecución del proyecto, los equipos de la AFD realizan un seguimiento de la ejecución técnica y financiera. Se pueden llevar a cabo auditorías, controles documentales o sobre el terreno y evaluaciones. Los contratos financiados deben cumplir las reglas aplicables en materia de contratación y de integridad.
La AFD también aplica procedimientos de lucha contra el fraude, la corrupción, el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo. En caso de anomalía grave o de incumplimiento de los compromisos, se puede suspender un desembolso y exigir medidas correctivas.
Comprender sus prioridades
Lo esencial
El Grupo AFD es uno de los principales actores del financiamiento del desarrollo de los territorios de ultramar franceses. Allí acompaña a las colectividades, las empresas y los actores públicos en sus inversiones en favor del desarrollo económico, de la transición ecológica y de la mejora de las condiciones de vida de sus 2,9 millones de habitantes
La ley encomienda a la AFD la misión de apoyo al desarrollo de los territorios de ultramar franceses. Allí financia especialmente a las colectividades, los establecimientos de salud, las empresas, así como inversiones en sectores esenciales como la vivienda, el agua, el saneamiento, los transportes y la transición energética.
Estos territorios se enfrentan a limitaciones específicas: alejamiento, insularidad, alto costo de las infraestructuras, exposición a desastres naturales y al cambio climático. Los financiamientos a largo plazo de la AFD permiten acompañar inversiones esenciales, apoyar la actividad económica y acelerar la transición ecológica.
La AFD igualmente contribuye a la integración regional de los territorios de ultramar, fomentando cooperaciones con los países vecinos en ámbitos de interés común como la salud, los océanos, la energía, la biodiversidad o la gestión del riesgo de desastres.
Lo esencial
En los países emergentes, el Grupo AFD combina los financiamientos de la AFD, las inversiones de Proparco y la experticia de Expertise France para responder a desafíos de desarrollo y a desafíos mundiales, al tiempo que refuerza las asociaciones de Francia.
Los países emergentes desempeñan un papel importante en la economía mundial y concentran una parte significativa de la población mundial y de las emisiones de gases de efecto invernadero. De ahí que las decisiones adoptadas en estos países tengan consecuencias directas sobre desafíos que trascienden sus fronteras, como el clima, la biodiversidad, la salud mundial y la estabilidad económica.
En estos países, el Grupo AFD moviliza diferentes herramientas según las necesidades. La AFD financia principalmente inversiones públicas, especialmente mediante préstamos reembolsables. Proparco acompaña a las empresas y a las instituciones financieras privadas en sus proyectos, especialmente en favor del clima, de la biodiversidad y de la reducción de las desigualdades. Expertise France implementa programas de cooperación técnica y de intercambio de experticia con los actores locales, que también benefician a los actores públicos franceses implicados. Esta complementariedad permite abordar un mismo objetivo desde distintos ángulos: mediante el financiamiento, la inversión privada, y con experticia compartida.
Estas intervenciones además permiten a Francia reforzar sus asociaciones con países que desempeñan un papel importante en el plano económico y estratégico, y trabajar con ellos en prioridades comunes, entre ellas, el clima, la salud o la lucha contra el crimen organizado. Asimismo, pueden crear oportunidades para las empresas, las colectividades y los actores de la experticia francesa. Las modalidades de intervención están adaptadas a la situación de cada país y a las prioridades fijadas por el Estado.
Lo esencial
Desde el 2022, Francia ya no contabiliza los financiamientos en China como parte de su ayuda oficial al desarrollo. La actividad de la AFD en el país se materializa en préstamos en favor del clima, de la biodiversidad y de la transición ecológica que no movilizan fondos del presupuesto del Estado. A petición del Estado, la AFD procederá a un cese progresivo de los nuevos financiamientos de proyectos. Proseguirá la ejecución de los proyectos en curso respetando sus compromisos contractuales. Todos estos financiamientos implican a actores franceses.
La AFD interviene en China en el marco de los acuerdos bilaterales entre Francia y China sobre los desafíos globales que constituyen la lucha contra el cambio climático y la preservación de la biodiversidad.
Esta cooperación responde a un objetivo preciso: actuar sobre desafíos mundiales cuyas consecuencias trascienden las fronteras de China y afectan también a Francia y al resto del mundo. En concreto, la AFD financia proyectos en China en estos ámbitos a través de préstamos en condiciones de mercado que, por lo tanto, no movilizan fondos públicos procedentes de los contribuyentes franceses.
Hoy en día, China es una de las principales economías mundiales y un actor clave de la economía internacional. Desde el 2022, Francia ya no proporciona «ayuda al desarrollo» propiamente dicha en China y, por lo tanto, ya no declara flujos financieros destinados a China en concepto de su ayuda oficial al desarrollo (AOD) ante la OCDE.
Lo esencial
En Ucrania y en Moldavia, el Grupo AFD moviliza sus tres ámbitos de actividad –financiamiento público, inversión privada y cooperación técnica– para reforzar la resiliencia de las economías y de las instituciones, acompañar su acercamiento a la Unión Europea y contribuir a la estabilidad de la vecindad europea, una cuestión de importancia estratégica para Francia y Europa.
Ante el aumento de las tensiones geopolíticas, el Grupo AFD actúa para reforzar la resiliencia de los países situados en la frontera oriental de la Unión Europea, donde confluyen las aspiraciones europeas y los desafíos internos de estos países. El compromiso de Francia refleja una doble voluntad: acompañar sus reformas y consolidar la estabilidad regional.
En Ucrania, la AFD trabaja principalmente con las colectividades locales, especialmente para restaurar las infraestructuras y los servicios esenciales dañados por la guerra: agua y saneamiento, transportes urbanos, salud y equipamientos municipales. Expertise France, con fondos franceses y europeos, despliega a un equipo de 80 colaboradores para apoyar especialmente las reformas vinculadas al proceso de preadhesión a la Unión Europea en materia de justicia y de gobernanza financiera, la atención a las víctimas de la guerra y la preparación de la reconstrucción. Estas actividades implican a numerosas instituciones francesas como el Tribunal de Cuentas o el Ministerio de Justicia. Por su parte, Proparco invierte en empresas ucranianas innovadoras para estimular la actividad económica a pesar del contexto de guerra.
En Moldavia, el Grupo AFD se ha convertido en el principal socio de implementación del plan de crecimiento de la UE para el país, a través del financiamiento de infraestructuras críticas, del apoyo a la lucha contra la corrupción y del apoyo a la acogida de refugiados ucranianos mediante el respaldo a la ONG Solidarités Internationales.
Las intervenciones del Grupo AFD se llevan a cabo en consonancia con las prioridades de la Unión Europea. El Grupo contribuye a la implementación de la iniciativa Global Gateway movilizando sus tres ámbitos de actividad –financiamiento público, inversión privada y cooperación técnica– en favor de proyectos de desarrollo sostenible de las transiciones.
Lo esencial
En Argelia, el Grupo AFD contribuye a la ejecución de los compromisos de Francia, especialmente en el marco de la asociación renovada entre Francia y Argelia en favor de una economía sostenible, inclusiva y con baja emisión de carbono. Desde el 2005, no se ha otorgado ningún nuevo préstamo al Estado argelino, que sigue reembolsando cada año los empréstitos contraídos anteriormente con la AFD.
Al igual que en el conjunto del área mediterránea, el Grupo AFD –AFD, Expertise France y Proparco– contribuye a la ejecución de los compromisos de Francia, especialmente en el marco de la asociación renovada entre Francia y Argelia en favor de una economía sostenible, inclusiva y con baja emisión de carbono.
En Argelia, la AFD acompaña actualmente varios proyectos, principalmente en el ámbito de la cooperación técnica, así como iniciativas asociativas y proyectos desarrollados a escala regional.
Los importes contabilizados por la OCDE como ayuda oficial al desarrollo (AOD) de Francia en Argelia no corresponden a desembolsos de la AFD al gobierno argelino. Desde el 2005, no se ha otorgado ningún nuevo préstamo al Estado argelino, que sigue reembolsando cada año los empréstitos contraídos anteriormente con la AFD. Por otra parte, varias de las intervenciones que se llevan a cabo actualmente están financiadas por la Unión Europea.
La acción del Grupo AFD se articula en torno a cuatro prioridades: reforzar el capital humano, especialmente mediante el apoyo a las finanzas públicas y a la investigación-innovación; acompañar la transición energética y la descarbonización; diversificar la economía, en particular, con el desarrollo de la economía azul y la economía circular; y preservar los ecosistemas.
A través de estas intervenciones, el Grupo AFD contribuye a reducir la dependencia de los hidrocarburos, a fomentar el empleo sostenible y a favorecer un desarrollo territorial más equilibrado y eficaz.
Lo esencial
Luchar contra el cambio climático fuera de Francia también significa proteger a los franceses, sus territorios, su salud, su agricultura y sus infraestructuras.
Porque sus consecuencias afectan directamente a las poblaciones y a las economías. Las sequías, las inundaciones, el aumento del nivel del mar, la degradación de los suelos o la creciente escasez de agua debilitan las infraestructuras, la agricultura, la salud y la actividad económica.
De ahí que la AFD financie proyectos que reducen las emisiones, protegen los ecosistemas y ayudan a los territorios a hacer frente a los cambios que ya se están produciendo. Puede tratarse de proyectos de transporte colectivo, energía, agua, protección de los bosques, renovación de infraestructuras o prevención de desastres.
Esta acción contribuye al cumplimiento de los compromisos asumidos por Francia, especialmente en el marco del Acuerdo de París. También responde a un interés directo para los franceses: limitar el agravamiento del cambio climático contribuye a proteger la salud, la agricultura, los litorales, las infraestructuras y los territorios de ultramar, particularmente expuestos.
Lo esencial
Reducir las desigualdades entre las mujeres y los hombres significa ampliar el acceso al empleo, al financiamiento y a los servicios esenciales. Es una verdadera palanca de desarrollo económico.
Porque las desigualdades entre las mujeres y los hombres limitan el acceso de una parte de la población a la educación, al empleo, al financiamiento, a los servicios de salud o a la propiedad. Además, frenan el desarrollo económico, reducen el potencial de actividad y pueden agravar la pobreza y la violencia.
Por eso, la política francesa de desarrollo pide a sus operadores que tengan en cuenta la igualdad entre mujeres y hombres en sus proyectos. Concretamente, esto puede significar facilitar el acceso de las mujeres al crédito y al empleo, hacer que los transportes sean más seguros, mejorar el acceso a la atención sanitaria, apoyar la escolarización de las niñas o prevenir la violencia.
El objetivo es verificar que el proyecto beneficie realmente a la población en su conjunto. Favorecer el acceso de las mujeres al empleo, al emprendimiento y a los servicios financieros constituye también una palanca de crecimiento y desarrollo económico.
Lo esencial
El desarrollo se basa también en servicios públicos eficaces, instituciones sólidas y competencias. Por ello, el Grupo AFD combina financiamientos, inversiones privadas y cooperación técnica.
El desarrollo sostenible no se basa únicamente en las infraestructuras o en el crecimiento económico. También requiere sistemas de salud capaces de responder a las crisis, una educación de calidad para formar a las generaciones futuras e instituciones públicas capaces de proporcionar servicios esenciales, gestionar las finanzas públicas y llevar a cabo las políticas públicas.
Invertir en estos sectores contribuye a mejorar concretamente las condiciones de vida de las poblaciones, a reforzar la estabilidad de los países y a prevenir crisis cuyas consecuencias también pueden afectar a Francia, ya se trate de pandemias, de conflictos o de migraciones forzadas.
Para responder a estos desafíos, el Grupo AFD moviliza varias herramientas complementarias. La AFD financia las inversiones públicas y los proyectos impulsados por la sociedad civil. Proparco acompaña el desarrollo de las empresas privadas. Expertise France aporta una oferta de experticia técnica para reforzar de manera duradera las políticas públicas de los países socios. Esta complementariedad permite obtener resultados duraderos.
Comprender la elección y los resultados de los proyectos
Lo esencial
Los proyectos financiados por la AFD no se seleccionan al azar. Deben responder a las prioridades de Francia y de sus socios, producir resultados concretos y justificar una utilización responsable de los recursos públicos, antes de ser aprobados de conformidad con las reglas de gobernanza del Grupo.
Cada proyecto apoyado por el Grupo AFD concilia tres exigencias:
- Un impacto duradero para los socios: crear beneficios concretos para las poblaciones, los territorios y el medio ambiente
- Una contribución a los intereses compartidos: responder a las prioridades de desarrollo de nuestros socios, enmarcándose en las prioridades de Francia y de Europa
- Un modelo de intervención duradero: movilizar nuestros recursos de manera responsable para garantizar la sostenibilidad de nuestra acción a largo plazo
De ahí que un proyecto tenga que responder a una necesidad identificada con el socio y enmarcarse en las prioridades fijadas por Francia. A continuación, se examinan distintos aspectos del proyecto: su utilidad, su factibilidad técnica, su costo, su financiamiento, la capacidad del responsable del proyecto para llevarlo a cabo y los resultados esperados.
Asimismo, la AFD evalúa los riesgos antes de cualquier decisión: consecuencias ambientales y sociales, sostenibilidad financiera, cuestiones jurídicas, integridad de los socios y condiciones de contratación.
A continuación, el financiamiento se somete al órgano competente, de conformidad con las reglas de gobernanza del Grupo AFD. La decisión puede ir acompañada de condiciones que deban cumplirse antes del primer desembolso o durante la realización del proyecto.
Lo esencial
Para comprobar la eficacia de sus acciones, la AFD refuerza la medición de los resultados y de los impactos concretos de todos sus proyectos, realiza un balance de cada proyecto finalizado y evalúa en profundidad alrededor del 50 % de ellos.
Antes de financiar un proyecto, la AFD define objetivos, resultados de desarrollo esperados e indicadores medibles para poder verificar los avances conseguidos. Durante su ejecución, la AFD realiza un seguimiento del avance del proyecto, de los indicadores de resultados, de los gastos comprometidos y de las dificultades encontradas junto con el socio. Al finalizar, cada proyecto es objeto sistemáticamente de un balance interno relativo a los medios movilizados, las realizaciones y los resultados obtenidos.
El Grupo AFD refuerza progresivamente el seguimiento de los resultados y de los impactos de sus proyectos en todos los sectores, utilizando indicadores que permiten objetivar los resultados obtenidos. Alrededor del 50 % de los proyectos finalizados son además objeto de una evaluación exhaustiva e independiente. En el 2023 y el 2024, más de 250 proyectos fueron evaluados. La mayoría de estas evaluaciones se encomiendan a consultoras externas o son realizadas por expertos que no han participado en la ejecución del proyecto.
Los resultados y las enseñanzas extraídas de estas evaluaciones permiten mejorar los proyectos siguientes, asegurarse de que los recursos financieros movilizados maximicen el impacto obtenido y verificar que los recursos movilizados producen los efectos esperados. Los documentos de evaluación que pueden hacerse públicos también se publican en el sitio web de la AFD.
Lo esencial
Medir los resultados y los impactos significa ir más allá del importe gastado o del equipamiento construido para comprobar qué cambios concretos y duraderos genera el proyecto para las poblaciones.
Un proyecto ha funcionado cuando ha alcanzado totalmente o en gran medida los objetivos fijados al inicio y cuando sus resultados pueden perdurar. No basta con construir una infraestructura: también hay que comprobar que se utiliza, que recibe el mantenimiento adecuado y que mejora efectivamente el servicio prestado y las condiciones de vida de las poblaciones.
Los indicadores de resultados varían según los proyectos. Por ejemplo, pueden medir el número de personas conectadas a la red de agua, el acceso a mejores servicios de salud, el uso de un transporte colectivo, los empleos creados, el fortalecimiento de las explotaciones agrícolas, las emisiones evitadas, el aumento de los ingresos de una colectividad o la mejora del acceso al crédito.
Las evaluaciones igualmente tienen en cuenta los efectos imprevistos, ya sean positivos o negativos. Pueden concluir que un proyecto ha alcanzado sus objetivos, que solo los ha alcanzado en parte o que es necesario revisar algunas hipótesis de partida.
La medición, el seguimiento y la recopilación de los resultados y los impactos permiten al Grupo AFD saber qué resultados concretos producen sus financiamientos y mejorar sus intervenciones. Este enfoque también contribuye a la transparencia en la utilización de los financiamientos públicos. Los resultados y las explicaciones correspondientes pueden consultarse en nuestro Portal de Impactos.
Lo esencial
La AFD no se limita a financiar un proyecto: realiza un seguimiento de su ejecución, controla la utilización de los fondos y puede intervenir cuando no se alcanzan los resultados previstos o no se respetan las condiciones del financiamiento. Al finalizar, se realiza un balance de cada proyecto para medir sus resultados y sus impactos.
Tras el inicio de un proyecto, la entidad responsable del proyecto establece un dispositivo de seguimiento-evaluación que le permite gestionar su ejecución.
Por su parte, los equipos de la AFD realizan un seguimiento de los avances del proyecto a partir de los informes remitidos por las entidades responsables de los proyectos, de las misiones de supervisión sobre el terreno y de las auditorías técnicas y financieras realizadas por consultores externos. En particular, los proyectos se someten a auditorías para comprobar la correcta gestión de la cuenta del proyecto o la utilización de los fondos de conformidad con lo establecido en el contrato.
Pueden surgir dificultades durante la realización: retraso, aumento de los costos, cambio político, problema técnico o capacidad insuficiente del socio. En ese caso, la AFD puede solicitar un plan de acción, modificar el calendario, reforzar su acompañamiento o reorientar ciertas actividades para que el proyecto pueda lograr sus objetivos.
Si se incumplen las condiciones del financiamiento, pueden suspenderse los desembolsos. En los casos más graves, el financiamiento puede interrumpirse de conformidad con las cláusulas establecidas en el contrato.
Durante la ejecución, cuando sea necesario (en lo que se conoce como evaluaciones intermedias o in itinere), o al final del proyecto, la evaluación permite identificar las causas de los desfases con respecto a los resultados previstos y extraer enseñanzas. Reconocer las dificultades y documentarlas forma parte de la responsabilidad de una institución de desarrollo.
Lo esencial
Entre el 2020 y el 2025, uno de cada dos proyectos financiados por el Grupo AFD benefició a una empresa francesa, con cerca de 12 000 millones de euros de repercusiones económicas directas para las empresas francesas. Estos proyectos contribuyen a la internacionalización de las empresas francesas y a la proyección de su experticia en sectores de excelencia. Los beneficios económicos no se limitan a los contratos adjudicados, sino que también derivan de la mejora del clima de negocios y del efecto de escaparate generado por los proyectos financiados.
Sí. Los proyectos financiados por el Grupo AFD contribuyen a la proyección internacional de la experticia francesa y generan repercusiones económicas significativas para las empresas francesas.
Entre el 2020 y el 2025, uno de cada dos proyectos financiados (49 %) benefició a una empresa francesa. La mitad restante se distribuyó entre las empresas locales (26 %), las empresas extranjeras (15 %) y las empresas europeas (10 %).
Durante este periodo, los financiamientos del Grupo AFD generaron cerca de 12 000 millones de euros de repercusiones económicas directas para las empresas francesas. Estos contratos están relacionados principalmente con sectores en los que Francia cuenta con un saber hacer reconocido, como la ingeniería, el transporte, el agua, la energía, el sector digital, la salud o los servicios.
Desde el 2019, Engie está desarrollando dos parques eólicos y cuatro centrales solares fotovoltaicas en México. En Uganda, Sogea-Satom y Suez están llevando a cabo la reestructuración de la red de distribución de agua potable.
Más allá de los contratos adjudicados directamente, los financiamientos del Grupo abren nuevas oportunidades económicas a largo plazo para las empresas francesas. Al apoyar la mejora de la gobernanza pública, del clima de negocios y de los marcos reglamentarios en los países socios, el Grupo AFD favorece un entorno más estable para las inversiones y el desarrollo de los intercambios económicos.
Además, los proyectos financiados por la AFD permiten a las empresas francesas posicionarse en nuevos mercados. Obtener una primera referencia en el marco de un proyecto financiado por el Grupo AFD constituye a menudo un factor decisivo para conseguir otros contratos, incluso fuera del ámbito de la ayuda al desarrollo.
Sin embargo, los contratos no están reservados automáticamente a las empresas francesas. Francia aplica el principio de desvinculación de la ayuda y los contratos se adjudican conforme a las normas aplicables en materia de contratación, en un marco competitivo y transparente. Por lo tanto, el desafío consiste en lograr que las empresas francesas, en particular las pymes y las empresas de tamaño intermedio (ETI), conozcan mejor los proyectos y presenten ofertas competitivas adaptadas a las necesidades de los socios.